Elementos de valor en relaves: Oportunidad de diversificación de productos en la minería chilena

El proyecto de investigación en el que JRI es uno de los líderes, permitirá la generación de una guía metodológica que dará cuenta de las tecnologías más adecuadas para la recuperación de elementos minerales de alto valor en relaves activos, inactivos y abandonados.

El vertiginoso desarrollo de la industria tecnológica de última generación, ha traído consigo una creciente demanda por elementos definidos por la Unión Europea  como estratégicos, dentro de los cuales se encuentran las ya famosas Tierras Raras, (REE por sus siglas en inglés). Esta denominación que se da a 15 elementos químicos (lantano, cerio,  neodimio, europio, itrio, escandio, etc.) ha experimentado un incremento en su precio debido a las múltiples aplicaciones en tecnología, como por ejemplo: fibra óptica, láser, sensores de oxígeno, pantallas LED, superconductores, baterías e imanes permanentes, entre otros.

Por otra parte, estudios recientes realizados por la empresa de ingeniería especializada JRI y organizaciones e instituciones como CAMCHAL-BGR y SERNAGEOMIN confirman la presencia de estos elementos en relaves de cobre chilenos, tanto activos, inactivos, así como abandonados. La evidencia de dichos estudios  ha generado que los relaves conciten la atención de las autoridades como potenciales nuevos negocios para nuestro país, lo que traería consigo desarrollo tecnológico e innovación, tanto en los procesos de extracción como en la disposición de estos pasivos ambientales.

Objetivos y beneficios para la industria

En línea con la necesidad de recuperar la riqueza de lo que tradicionalmente se conoce como un residuo y buscar alternativas sustentables para estos depósitos, surge el proyecto Corfo “Investigación y Desarrollo para la Recuperación de Elementos de Valor desde Relaves” cuyo desarrollo es liderado por el consorcio JRI Ingeniería y Ecometales,  que busca principalmente definir metodologías para identificar y cuantificar en relaves, la existencia de minerales que contengan este tipo de elementos de alto valor y definir los tipos de procesos necesarios para una extracción técnico-económica factible.

El programa, permitirá generar beneficios en distintos sectores y aspectos: productividad de los yacimientos, medio ambiente, implementación de nuevas tecnologías (innovación tecnológica), optimización de recursos mineros, generación de nuevas líneas de desarrollo y empleo, generación de recursos que ayuden a financiar los planes de cierre de faenas, orientaciones para la toma de decisiones respecto al tratamiento de residuos mineros masivos en estado de “abandono” o “incertidumbre”. Además, incidirá en la imagen de la minería nacional positivamente, pudiendo generar “know how” exportable a distintos países con procesos metalúrgicos similares.

Etapas de la investigación y etapa actual

El programa está compuesto por un portafolio de tres proyectos (P1, P2 y P3) más uno administrativo (P0).

El primero, consiste en  definir tecnologías y metodologías para una caracterización representativa de un depósito de relaves. El segundo, contempla realizar pruebas experimentales para la recuperación de elementos de valor interesantes y la caracterización de productos y residuos. Y el tercero, consiste en la validación de un prototipo para la recuperación de elementos de valor desde relaves.

En la actualidad, el proyecto 1 ha concluido de manera muy exitosa, cumpliendo los objetivos que se propusieron. Ahora, se está trabajando en un manual de uso público que considera una guía respecto de  la metodología de caracterización de un relave desarrollada por el consorcio JRI y Ecometales.

Próximos pasos en la investigación:

Respecto del segundo proyecto en ejecución, el cual comenzó de manera temprana, se ha compuesto una muestra de estudio proveniente de relaves de la pequeña minería, en la cual se están probando distintos procesos físicos conocidos, para lograr un material reducido en masa y concentrado en elementos de valor, permitiendo mejores parámetros de entrada a las pruebas de lixiviación, que se realizarán el primer semestre del año 2019. El proyecto obtendrá resultados finales para el segundo semestre 2019.

En paralelo se estudiarán las alternativas de redepositación del relave y de los residuos resultantes del proceso desarrollado y/o adaptado.